Con vocación de forense, mis dedos
se abren camino pecho a través
se hunden
en la
suave, cálida
carne-color-carne
con mimo apartan músculos, sangre, huesos,
¡recuerdos!
juntoalcorazóndeplomo, una lentejuela chamuscada.
P.D Me defeco y micciono en Blogger, que no me deja separar las palabras de los versos como me da la irreal gana.
miércoles 17 de junio de 2009
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3 millones de gritos:
sigue siendo muy bueno
Es cierto, los recuerdos a menudo nos despedazan poco a poco, casi sin que nos demos cuenta.
Me ha gustado, a pesar de que las limitaciones de Blogger te hayan hecho impregnar de heces la página.
(L) Me encanta la anatomía
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