sábado 25 de julio de 2009

Personajes queridos: cargando...

Bueno, este blog intenta ser fundamentalmente cultural (perdón por lo pretencioso que ha sonado), pero como la variedad no está mal y además este pedazo de Internet es mío, la entrada de hoy se aparta de este objetivo. Además, pensándolo bien, la palabra cultura está hecha de muchas cosas, ¿no?

Todos los aficionados a la lectura coincidirán conmigo en que, a lo largo de nuestra vida, terminamos por destacar a ciertos personajes sobre el resto. Los protagonistas de los libros, a fin de cuentas, no dejan de ser personas; no han existido de verdad y, por tanto, no se les pudo oír, ver o tocar...pero, por lo demás, ahí están y perduran. Incluso dentro de su mundo, por otra parte, no pueden escapar a ciertas leyes: si mueren, muertos están aunque sea entre las páginas de un libro, y sus compañeros les lloran tal y como nosotros lo hacemos por nuestros difuntos. Si se van, si se quedan, si lloran, si ríen, si se les abandona, si se les corresponde; todos esos sentimientos funcionan de forma idéntica a como lo hacen aquí. Por seguir con las coincidencias, existe incluso un Dios único y verdadero para cada pequeña historia: el escritor, que se erige en la medida de lo posible en un deus ex machina de ese mundo que él mismo creó. Cuando un personaje está lo suficientemente logrado, reclama su independencia con el apoyo del lector, que quiere verle más y más crecido ante la trama, casi como un ser real y tangible. Sin embargo, el escritor termina por imponerse, tarde o temprano, y el final se cierne sobre ese ser rebelde. Así es en la ficción y así es en la vida "de verdad".

Los hijos de la era tecnológica, además, hemos tenido también otro tipo de personajes: los de los videojuegos (aquí llega el cambio de sentido en la entrada). No suelen ser valorados del mismo modo que los de arriba porque parecen menos importantes, menos serios. Lo cierto es que yo misma pienso así, de entrada. Desde siempre, he preferido un personaje de libro a un personaje de cómic o de pantalla de videoconsola, por bien hechos que pudieran estar los dos últimos. Evolucionan mucho mejor por lo general; convencen más, implican un matiz intelectual inexistente en los otros casos.

Pero como a mí también me gustan los videojuegos...

Total, que también tengo mi lista de personajes preferidos en versión Play Station. Se me dan fatal los juegos de violencia, coches y demás, así que mi género favorito es el rol, con una serie de títulos que los que sean tan frikis como yo lo soy, a pesar de mi apariencia (esto no se me ocurrió a mí sola, me lo han dicho varias veces), recordarán perfectamente. Dark Chronicle, con una estética colorista y preciosa con toques decimonónicos; Kingdom Hearts, una historia de amistad que a mí me sigue poniendo los pelos de punta y, last but not least, Final Fantasy. Yo siempre digo que Final Fantasy es una saga tan buena que, título tras título, consigue enganchar a mi madre, gran detractora de todo lo que salga de una Playstation, con su maravillosa banda sonora. Se me acerca al PC y pregunta: "¿De dónde es esa música? ¿Del Final Fantasy?", y se queda a escucharla. Si por mí fuera, yo eso lo incluiría en las reseñas de los juegos.

Mañana me voy a Escocia, y entre eso y lo difícil que es el último malo malísimo, me era imposible pasarme el Final Fantasy VII Crisis Core, y no me he podido resistir a buscar el final del juego en Youtube. Sigo prefiriendo los personajes de libro, sí. Y confieso que soy muy friki. Pero a mí se me saltaban las lágrimas viendo a Zack Fair, el protagonista, morir con esa sonrisa de paz y resignación ante los ojos de Cloud.



Durante todo el juego, Zack va avanzando a través de una trama de acción, drama y amistad mientras intenta devolver a la normalidad todo cuanto ha conocido dentro de SOLDADO, el cuerpo militar al que pertenece y que pretendidamente defiende a toda una sociedad. Alrededor del joven, la traición entre amigos, el dolor y la experimentación científica más brutal imaginable están a la orden del día; sin embargo, el personaje se siente ajeno a todos esos dilemas. Con una rectitud conmovedora por lo ingenua y firme, al personaje le preocupa más el salvar a su amigo y mentor, Angeal, mientras intenta mantenerse inmune a todo el odio y la sinrazón que le rodean. En Crisis Core, Zack lucha por los viejos amigos y protege con su vida a los nuevos, se enamora, se enfada, llora, ríe e insiste hasta el final en ver el lado humano de sus enemigos, en "abrazar su honor y sus sueños". Y al final, como a veces sucede con los buenos, muere como el héroe que deseaba ser, solo y a manos de sus propios compañeros, lejos de la chica que amaba y olvidado por todos. Su vida sólo era la precuela de otra de las historias de la saga, la de Cloud en FF-VII.

¡...Snif! Por eso el personaje de Zack Fair me gusta tanto. Un héroe de los de manual, recto y valeroso, que da la vida por sus seres queridos y muere con honor. Justo como en los cuentos, los de papel y letras...

Estaré un tiempo fuera, y no sé si me será posible escribir por aquí. ¡Deseadme suerte! :) Hasta pronto...


viernes 24 de julio de 2009

Sueños

Anoche tuve un sueño extraño. El chico que ya no me importa y la chica que se lo llevó. El amor, en la adolescencia, es una caza cruel de la que o te marchas con un trofeo o te vuelves destrozada por los perros. Dispara, Cupido, dispara si eres un dios. En esta ciudad no hay sitio para los dos, y si tú no desenfundas lo haré yo, créeme, y soy de las que van a matar.


En la escena final del sueño, la chica que se llevó al chico y yo nos gritábamos bajo la lluvia. Despeinadas. Llorando como si se nos viniera encima el fin del mundo. "¡Tú no lo sabes!", me gritaba la chica una y otra vez. "Tú no entiendes nada". Con desprecio y un punto de envidia. "Tú no entiendes nada".

-Ha sido duro todo este tiempo, ¿verdad? -preguntaba yo, sollozando y compadecida, el cielo sabrá por qué.

Y ella asentía. Con los ojos llenos de rímel negronoche como estrechos ríos sucios mejillas abajo. Y yo desperté. Y ya nunca supe por qué le tenía lástima.

Por la tarde había estado mirando una vieja foto de nosotros dos a los quince que llevo siempre escondida en la cartera. No hemos cambiado tanto en todo este tiempo. Tú y yo con una catedral agazapada detrás. No sé por qué sigo llevando encima la foto. Imagino que por cariño y lealtad a los niños que sonríen en ella.

Por lo demás, aquí todo sigue como siempre, ya sabes. La gente continúa hablando. Yo todavía camino sola. Con el tiempo todo se pasa. Oigo hablar a la gente, pero no sé si la gente me escucha a mí. Y yo sé que en alguna parte estás tú. Un fallo de traducción corrompe el mensaje del emisor. La comunicación fracasa, la mirada se repliega. Recorremos solos esta vasta tierra oscura preguntándonos dónde estamos el uno respecto del otro. Hola, norte. Sin perder la esperanza de encontrarnos. Hola, sur. Con el listón por las nubes. Yo respiro. ¿Tú respiras? Yo estoy aquí. ¿Tú estás aquí?



Nada especial. Bueno, sí. Que hace un calor esta noche que pa qué.

domingo 12 de julio de 2009

Cumple-años Pablo Neruda

O cumpliría, mejor dicho. Nos (me) lo recuerda, en concreto, Google.

Walking around, que mi amor eterno (está bien, uno de ellos) recita con una voz que derrite el hielo y a las niñas, ya de paso.




Y ya lo sé, ya. A ver si me leo la obra de Neruda y actualizo. O//O!!...

sábado 4 de julio de 2009

Verano, summer, 夏, 夏天, été, kesä, קיץ

Y muchos más idiomas.

...Pues sí, comenzó el verano, el verano de verdad, no ese falso de la época de examenes. Unas vacaciones para descansar, bailar, escribir (de hecho hoy he empezado con un nuevo proyecto, Bola 8, sin olvidar ciertas cuentas pendientes con cierto grupo), leer (muchísimo), viajar (Escocia)...para todo lo que se quiera hacer. Por lo pronto, nada más terminar los exámenes el día 2 estrené mi libertad regalándome una de esas juergas que se prolongan hasta que el cuerpo aguanta. Ahora, por fin, lo prioritario es hacer lo que nos dé la gana.

Mis propósitos de este verano son:

-Pasarlo muy bien en Escocia;

-Escribir mucho, terminando lo que empiece;

-Leer, leer, leer;

-Salir todo lo posible;

-Comprarme un vestido largo y hippioso y unas gafas fashion;

-Hacer natación y poner a punto este cuerpo serrano y un tanto blandurrio tras un curso de incontables sacrificios (ironía; tampoco ha sido para tanto, y más ahora, con lo perra que me he vuelto)

Por lo pronto, me salgo al balcón con los pantalones más ridículamente cortos que he encontrado, a tomar el sol en piernas blancas y pelo-rubio-muy-oscuro-que-debe-aclararse-con-el-sol. Me llevaré un libro para leer, o tal vez el diario para escribir, o todo a la vez; ahora hay tiempo de sobra... :D

miércoles 1 de julio de 2009

Epilepsy is dancing (Anthony and the Johnsons)

Imagino que a alguno le sonará esta curiosa y más que decente banda, surgida del underground y cuyo vocalista (bastante andrógino, todo hay que decirlo) tiene una voz increíble que ya ha colaborado con otras como la del amanerado, dandy y genial Rufus Wainwright. Para los que no los conozcáis, y también para los que sí, aquí está el nuevo videoclip de Anthony & The Johnsons, Epilepsy is dancing. Los responsables son los hermanos Wachowsky (a los que mi hermano idolatra por la saga Matrix, taquillazo en los días de nuestra relativamente cercana infancia).



Para mi gusto pelín rococó y cargado, pero indudablemente bello.


Epilepsy is dancing
She's the Christ now departing
And I'm finding my rhythm
As I twist in the snow (...)
P.D ¡Mañana, libre! De 10 a 12, ¿me dedicaís un momento de vuestros pensamientos, un cruce de dedos? :)